La Sala de Hemodiálisis del Hospital II-2 Tarapoto sigue cerrada e inconclusa, pese a que el Estado ya pagó más del 95 % de los 13.7 millones de soles destinados a la obra.
Debía estar operativa en agosto de 2024. Hoy, más de un año después, no funciona. Los equipos están abandonados, los proveedores denuncian deudas impagas y riesgo de pérdida de garantías, y los pacientes renales siguen viajando fuera de la región para sobrevivir.
El Gobierno Regional admite una paralización injustificada y que no puede ubicar al contratista.
Una obra que debía salvar vidas, hoy es símbolo de abandono e irresponsabilidad.
