Una investigación periodística revela graves irregularidades en la Municipalidad Provincial de Picota. En 2025 se asignaron más de S/1.4 millones para el mantenimiento de caminos vecinales, pero en campo no se hallaron empresas reales ejecutando los trabajos. Varias asociaciones y empresas figuran como contratistas, pero no cuentan con maquinaria ni personal. En sectores como Shapajaico, se detectó maquinaria municipal trabajando en obras adjudicadas a privados. Incluso se observó al gerente del IVP, Alex Pérez Vásquez, supervisando trabajos que no le corresponderían. Ni el alcalde Pedro García Ushiñahua ni el gerente municipal dieron explicaciones. Los hechos apuntan a un posible esquema de empresas fachada, colusión interna y uso indebido de recursos públicos. El caso ya exige intervención de los órganos de control y podría derivar en investigaciones mayores.
