La investigación dio un giro crucial: el notario Dante Barrios Falcón presentó pruebas irrefutables —biometría, actas y fotos— que confirman que Roberto Tuanama sí firmó las 22 transferencias de empresas, pese a que él aseguró públicamente que “no sabía nada”.
Las compañías estaban en quiebra y pertenecían a familiares del contador investigado Jhon Palacios, quien sería el verdadero artífice del esquema. Todas fueron transferidas en solo dos días a un obrero sin capacidad económica para adquirirlas.
La evidencia apunta a que Tuanama habría sido usado como testaferro, mientras Palacios aparece como eje central del entramado. El notario ya entregó todo a Fiscalía y SUNAT.
Ahora surgen preguntas clave:
¿Fue Tuanama presionado? ¿Quién pagó los trámites? ¿Hubo lavado, evasión o simulación? ¿Qué buscaba Palacios?
Lo revelado podría ser solo el inicio de un caso más profundo.
